-¿Qué es eso?
-Pirkaf, quien no tenía a nadie... cualquier niño de los alrededores puede contártelo, es un cuento de hadas.
Érase una vez un niño de orejas puntiagudas y ojos rojos que vivía en un pequeño pueblo. Se llamaba Pirkaf. Sus padres eran amables y cariñosos, pero... como tenía esas orejas y ojos tan raros, siempre era atormentado por el resto de chicos del pueblo. Le llamaban "Ojos rojos Pirkaf" u "Orejas puntiagudas Pirkaf".
Pirkaf pensaba:
"Este no es mi verdadero hogar, estos no son mis verdaderos padres..."
Porque ni el padre ni la madre de Pirkaf... no, nadie en todo el pueblo, tenía los ojos rojos o las orejas puntiagudas.
Así, una noche, se escapó de casa, en busca de sus verdaderos padres, donde él debía estar. Casualmente, entró en un bosque donde vivían elfos. Ellos decían que no necesitaban a los adultos y Pirkaf les encontró allí. Tenían los ojos rojos y las orejas puntiagudas, se parecían mucho a él. Pero viendo el asombro de Pirkaf, le dijeron:
"¿Eres uno de nosotros? ... No, no del todo, no tienes alas para cabalgar con el viento".
Pirkaf estaba confundido, así que le dijeron algo más:
"Entraron en el bosque a pesar de las reglas de su pueblo para salvar al niño.
Hace mucho tiempo, vino a nosotros una pareja que tenía a un niño enfermo y a punto de morir.
Los elfos escucharon su petición y usaron su magia en el pequeño. Le salvaron la vida, pero la mitad de su cuerpo sufrió un cambio. La pareja lloró de alegría porque su hijo estaba vivo.
Cuando escuchó esto, Pirkaf se fue corriendo muy confuso. Volvió por donde había venido, llorando. Pero cuando Pirkaf llegó a su casa, vio que era demasiado tarde, porque eran incapaces de perdonar a la gente del pueblo por no contar a los demás quiénes eran.
Y en una pequeña colina, entre los árboles, los elfos habían creado un profundo bosque que había surgido por la noche como si hubiera estado ahí por cien años.
Pirkaf, que no tenía a nadie, lloró y lloró... hasta que se hicieron sus ojos rojos.
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Y esta es la magia de Berserk, del cual he retomado el manga hace poco y voy y me encuentro con esta historia tan bonita y triste a la vez. Tenía la necesidad de plasmarla aquí
-Berserk (c) Kentaro Miura-

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